Mobiliario para espacios colaborativos

Las empresas hace tiempo que experimentan un proceso de cambio para convertirse en espacios de colaboración. Ahora lo que está de moda son los espacios de coworking donde el trabajo colaborativo fluye por sí solo.

Se trata de una tendencia que va más allá de una simple moda y que tiene su razón de ser en las ventajas que conlleva. Los beneficios que aporta este tipo de espacios compartidos en la forma de trabajar están más que demostrados: fomentan el pensamiento colectivo y el trabajo en equipo; evitan que los trabajadores compitan entre sí; se reduce el estrés y la depresión; hay una mayor motivación por trabajar y el rendimiento y la productividad son mucho mayores. Para ello, es necesario que el espacio se adecue a este nuevo concepto de trabajo colaborativo con mobiliario para espacios de coworking que haga el entorno de trabajo más confortable y se adapte a las nuevas necesidades.

Soluciones de mobiliario para espacios colaborativos

Las empresas convencionales son en general espacios aislados, con cubículos de trabajo independientes. Por tanto, si una oficina de este tipo decide dar un giro en su forma de trabajar, lo primero que tendrá que hacer es replantearse su estructura abriendo los espacios e introduciendo mobiliario que permita un trabajo colaborativo, donde todos los trabajadores puedan intercambiar fácilmente opiniones e ideas que fomenten el coworking.

Escritorios compartidos, mesas colaborativas, asientos que permitan un trabajo más distendido, mesas para reunirse de una forma rápida y cómoda, etcétera. Veamos ahora las diferentes soluciones que pueden ayudar a transformar una empresa convencional en un espacio de coworking. Este es el mobiliario que necesitarás para equipar un espacio de trabajo colaborativo.

Mobiliario para espacios colaborativos


1. Mesas colaborativas

En los espacios de trabajo colaborativos los escritorios convencionales (mesas de trabajo individuales) se complementan con mesas donde poder trabajar de manera conjunta. El programa de Mesas ZUBI es un ejemplo. Se trata de un sistema que nos permite crear composiciones de mesas de diferentes dimensiones, tanto de longitud como de profundidad y altura,  para resolver las necesidades de cada espacio. Con diferentes acabados, madera natural o lacada y con la cada vez más necesaria posibilidad de electrificación.

Por su parte, el programa de Mesas Auxiliares MIX es un complemento perfecto para este tipo de espacios colaborativos. Una mesa circular, orgánica, ovalada o rectangular de la que poder disponer en un espacio abierto y reunirse en un momento puntual para abordar cualquier asunto de trabajo en grupo.

2. Taburetes para compartir

Las reuniones de trabajo no siempre deben realizarse de una manera formal. Ahora cualquier momento y cualquier lugar es bueno para trabajar de manera conjunta. Por eso, no deben faltar los taburetes en estos espacios, son las consideradas "sillas colaborativas". Cada vez es más frecuente encontrar espacios colaborativos con mesas altas donde los taburetes pueden ser muy prácticos para mantener una reunión corta con nuestros compañeros. Para ello puedes seleccionar algunas de las versiones de los Taburetes SET de SELLEX.

Si lo que buscas son taburetes bajos, te recomendamos el Taburete HANDY, un asiento que destaca por su fácil manejo y su ligereza. Podrás moverlo de un lado a otro, sentarte junto a un compañero en un momento dado y después guardarlo apilado sin ocupar espacio.

3. Asientos modulares para coworking

Los asientos modulares son muy útiles en los espacios de coworking. En este caso, el asiento se convierte en el eje principal del espacio y en torno a él gira la reunión. BACK Modular Seating o cualquiera de las composiciones que permite SQUARE encajarían a la perfección como asientos modulares para espacios colaborativos.

En caso de necesitar una mesa, podríamos acercar al asiento alguna mesa auxiliar (MIX o HANDY) para apoyar un cuaderno, una carpeta o incluso la bebida que estemos tomando en ese momento. Ya que en las oficinas colaborativas cualquier momento/espacio es bueno para trabajar en equipo, incluso el momento del café. Las zonas de ocio y las zonas de trabajo se confunden en los espacios de coworking.

4. Asientos bajos y butacas para espacios de trabajo

¿Y por qué no utilizar asientos más confortables como las butacas? Los asientos bajos o butacas tienen una inclinación mayor en respaldo que nos permite estar más cómodos. Eso puede ayudarnos a liberar el estrés y estar más relajados en una reunión de trabajo, con lo cual puede ser más distendida pero igual de productiva, o incluso más. La versión lounge del programa de Sillas SLAM puede ser una buena opción para estos espacios colaborativos.

5. Separador de ambientes portátil

Los separadores de ambientes portátiles o Mamparas CALM nos permiten trabajar en nuestra propia mesa en un ambiente de mayor intimidad y tranquilidad, pero sin perder el contacto con el otro lado de la mampara. Se trata de poder concentrarnos fácilmente cuando el trabajo así lo requiere, pero poder hacer una consulta a un compañero cuando sea necesario. Esto es posible gracias a la altura de la mampara, 126 cm. De esta forma, cuando estamos sentados tenemos la sensación de estar en un espacio más recogido, y al ponernos de pie podemos hablar tranquilamente con la persona que está al otro lado de la mampara.

Mobiliario de espacio colaborativo

Beneficios de un buen diseño del espacio de colaboración

Los espacios colaborativos permiten una nueva forma de trabajar, pero no solo en la empresa. Además de los espacios de coworking en oficinas, estas zonas colaborativas reportan también muchos beneficios en espacios de estudio. Hoy en día es habitual encontrar espacios de colaboración en clases y colegios. Así mismo, las salas polivalentes suelen requerir de mobiliario colaborativo para ciertos eventos. En definitiva, los espacios de reunión colaborativos están cada vez más presentes en todo tipo de instalaciones, puesto que un buen diseño de espacio de colaboración fomenta la creatividad y el desarrollo de nuevas ideas, y reporta otros muchos beneficios que veremos a continuación.

1. Potenciar el equipo de trabajo

En la empresa convencional se ha tendido tradicionalmente a valorar el talento individual lo que, inevitablemente, obligaba a los trabajadores a competir. Los espacios de trabajo colaborativos, sin embargo, buscan el bien colectivo y fomentan el trabajo en equipo en aras de un objetivo común. Esto hace que las relaciones humanas mejoren: los empleados ya no son meros compañeros de trabajo, también les unen lazos de amistad.

2. Aportar nuevas ideas

El trabajo en equipo ayuda a ver las cosas desde perspectivas muy diferentes. Si todos los departamentos de una empresa trabajan de manera conjunta, tendremos personas con perfiles profesionales muy diferentes y con experiencia en diversos campos opinando sobre una misma cuestión. Eso puede ayudar en la generación de nuevas ideas y aporta mucha perspectiva a los problemas que puedan surgir.

3. Mejora la salud de las personas

El hecho de evitar la competitividad entre trabajadores y de mejorar las relaciones humanas en el espacio de trabajo reduce el estrés y la depresión. Por tanto, los espacios colaborativos y de coworking suponen una mejora en la salud de las personas.

4. Más energía en el trabajo

El ambiente que se genera en los espacios colaborativos permiten que los trabajadores se motiven los unos a los otros y hace que se trabaje con más energía.

5. Reconducir la eficiencia y la productividad

Todo lo comentado anteriormente nos lleva inevitablemente a la mejora de la productividad en el trabajo. Si nos sentimos más cómodos y estamos a gusto con el trabajo que realizamos rendiremos más y las horas invertidas en el trabajo serán más productivas.